¿Saben quien es esa persona de la foto, que es miembro de la Junta de Gobierno del Consorcio Provincial de Basuras (Gersul), Concejal del Ayuntamiento de Fabero, Presidente de la Mancomunidad del Cúa y en su día votó a favor de la subida de la tasa?
¿Saben quien es esa persona de la foto, que es miembro de la Junta de Gobierno del Consorcio Provincial de Basuras (Gersul), Concejal del Ayuntamiento de Fabero, Presidente de la Mancomunidad del Cúa y en su día votó a favor de la subida de la tasa?
La acusación es tópica y recurrente: todos aquellos que, de un modo u otro, defendemos en la actualidad un discurso emancipador, sea cual sea la forma práctica que adopte, somos fósiles rencorosos, vivimos anclados en el pasado –de ahí deducen que viene nuestra insistencia con la memoria histórica–, nos mostramos reacios a la aparente modernidad del mundo desarrollado, lo que nos hace ser merecedores de ser juzgados, moralmente, por responsables directos del gulag y, por extensión, por ser cómplices de la dictadura cubana. Vamos, como si al líder del PSOE y presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se le hiciera responsable directo de los desmanes del felipismo al permanecer en su partido cuando se enteró de los crímenes del GAL y la corrupción; a Fraga Iribarne, ministro franquista de Información y Turismo (1962-1969), cómplice de la tortura y ejecución de Julián Grimau (1963) por parte de los aparatos de represión del régimen, o al reciente Premio Nobel de la Paz, Barack Obama, responsable, por heredero, de la Administración de EEUU que lanzó bombas nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki. Sospecho que, pese a mi intención pedagógica, no he elegido bien los ejemplos.
No se trata aquí, a estas alturas, de alejarse del enterrado comunismo soviético y sus errores, del socialismo real. Se trata de reconocer y recordar, ya que se olvida con demasiada frecuencia, que la tradición antifascista y republicana de la izquierda transformadora española y, en concreto, la lucha del PCE contra la dictadura militar nacional-católica, hace que ningún comunista español ni ningún miembro de Izquierda Unida sienta como propios esos cascotes. Son unos falsos escombros que nos han arrojado, desde los años cuarenta, como pedradas ideológicas.
“Comunistas a Moscú”, se decía. El PCE ya denunció en su día, junto con otros partidos comunistas europeos, la deriva del proceder soviético. El Eurocomunismo es la prueba fehaciente. Por tanto, no necesita justificación alguna: la historia ya le ha absuelto. La derecha española, fiel a su tradición, sigue siendo anticomunista. Y una parte amplia de la socialdemocracia, también. Es bueno que piensen, pese a nuestro actual porcentaje electoral, que somos una alternativa, y su empeño en
sepultarnos bajo cascotes legendarios lo demuestra.
Debemos conocer la realidad que nos ocultan. Debemos luchar contra la desinformación general que propugna el modelo. El Muro de Berlín fue una de las consecuencias –una equivocación, sin duda– de la Guerra Fría. Una guerra que empezó el día que el Ejército Rojo entró en Berlín, el 30 de abril de 1945, tras derrotar a la Werhmacht en Stalingrado y terminó con la barbarie del Tercer Reich. Los aliados occidentales, anglosajones unidos, mientras tanto, recorrían la distancia que separa las atlánticas playas de Normandía de la capital alemana. Digamos también de soslayo que una parte, quizá esencial, de la Resistencia francesa eran comunistas y republicanos españoles.
Pero dejemos el pasado, por importante que sea, y alcemos nuestra voz crítica (silenciada, en muchos casos, por la contaminación acústica y la Ley Electoral) contra los muros reales: contra todas las empalizadas y alambradas que delimitan y configuran el presente. Contra la gigante pared de Cisjordania; contra la barrera armada que separa México de EEUU; contra las espinas y el hormigón que cercenan los derechos del pueblo saharaui; contra ese atroz desierto de agua, el paso del Estrecho, con sus miles de cadáveres en el fondo, y por resumir, contra la muralla invisible que separa, ante nuestros ojos cegados por el individualismo, los que tienen trabajo de los parados.
Existen muros contra los condenados de la tierra: los hambrientos del mundo. Vivimos rodeados de parapetos erigidos por el neoliberalismo. Se conmemoró, 20 años no es nada, la caída del Muro de Berlín, pero se sigue conmemorando de paso el triunfo de la democracia social de mercado o democracia de superficie. Esa que en España se plasma en una crisis financiero-inmobiliaria profunda y sin alternativa económica, con millones de personas sin trabajo y el aumento de los derechos individuales que afianzan, esa es su intención, el valor de la subjetividad –el egoísmo, en segunda instancia– frente a cualquier intento de reflexión y acción colectivas.
En Izquierda Unida esperamos ver fastos parecidos cuando esas empalizadas de la ignominia caigan. En ese campo para dar la batalla por la libertad, la igualdad y la fraternidad –reaparecen las palabras–, por un mundo donde la explotación desaparezca y sus restos arqueológicos sean los verdaderos escombros del capitalismo, estará siempre la izquierda transformadora. Que no nos busquen bajo cascotes ajenos. Que nos busquen en las vanguardias –otra antigualla, dirán– del socialismo democrático del siglo XXI: el único espacio político posible para una sociedad libre. Quizá ese día también cante, si su agenda lo permite, el tenor Plácido Domingo. O su digno sucesor.
Preguntado sobre la posibilidad de que Izquierda Unida desaparezca del Parlamento por la falta de votos, afirmó que es posible "si nuevamente determinados sectores de la izquierda caen tontamente en la trampa del voto útil, el voto útil que es el voto vergonzante de aquellos que ante: 'que va a ganar el PP', automáticamente dicen, bueno, que gane el menos malo".
Añadió que el país necesita cambiar el proceso productivo y, para ello, hablar de trabajo, de austeridad, de servicio público "y de funcionarios corruptos, a la calle, y políticos corruptos, a la calle" y decirle a la población "que hay que arrimar el hombro", pero viviendo "medianamente y con sus necesidades cubiertas". En su opinión, ese mensaje "no gusta" y la gente prefiere "votar a 'A' o 'B', que son llamativos y fotogénicos, pero después no resuelven los problemas.
En una reciente entrevista concedida a Público.es, Anguita desmintió que hubiera renunciado al "comunismo como alternativa".
Desde que las distintas Centrales térmicas de nuestra zona, cerraron sus parques de carbón, Uminsa ha trasladado parte de su acopio de mineral a este municipio de Fabero. Uno de los puntos de acopio de mineral, es el Lavadero que la empresa tiene a la entrada de Fabero, pegado a las viviendas y a la entrada del municipio. Este acopio aumenta considerablemente las molestias, que ya ocasiona el citado Lavadero, además de posibles peligros añadidos como la auto-combustión del mineral. Esto es más grave aún, cuando la empresa dispone de miles de metros cuadrados de superficie donde almacenar el mineral, en los cuales no se generarían molestias a los vecinos y vecinas de este municipio. El equipo de gobierno municipal, una vez más, permite y consiente estos delitos contra el Medio ambiente, contra los vecinos y mira para otro lado, como es su costumbre.
Desde Izquierda Unida – Los Verdes de Fabero, exigimos al equipo de gobierno municipal, que tome las medidas oportunas INMEDIATAMENTE, para solucionar estos graves problemas.
Zapatero, después de retirar las tropas de Irak, las envía a Afganistán para apoyar a un régimen corrupto, criminal y narcotraficante que discrimina ignominiosamente a la mujer y que hace trampas en las elecciones que le han obligado a celebrar.
Vende armas al Estado genocida de Israel y traiciona la causa del pueblo saharaui apoyando la autonomía ofrecida por Marruecos.
Lanza a bombo y platillo la ley de la Memoria Histórica para que las familias recuperen a sus muertos de la Guerra Civil, abandonados en las cunetas o arrojados a los pozos, pero al poco tiempo se achanta ante el vocerío de lo peor de la caverna franquista y deja la cosa al albur de la caprichosa decisión de los jueces y de los ayuntamientos y facilita que Baltazar Garzón, hoy, esté siendo procesado por el Tribunal Supremo, lo que supone un auténtico escándalo.
Se le llena la boca proclamando que por fin España será un estado aconfesional y laico pero poco después cubre de oro a la Iglesia Católica, acogotado por la verborrea violenta de los obispos más retrógrados del Planeta (como dice mi amigo Paco Galván), quienes, además, muerden la mano que les da comer acusando al Gobierno de cristofobia, de destruir la familia tradicional, de asesinos de no natos, de adoctrinamiento social. Nunca la Iglesia vivió mejor que con Zapatero de cuyo gobierno recibe cerca de 6.000 millones de euros anuales.
Se autoproclama antinuclear y prolonga la vida de la vieja central de Garoña, cediendo a las presiones intolerables de las multinacionales energéticas; se manifiesta favorable al I+D+I pero a las primeras de cambio recorta los fondos para la investigación y las energías renovables.
Se dice gobernante de izquierdas, pero después rebaja la fiscalidad a los banqueros y a los altos ejecutivos, esos que con su avaricia ha provocado la crisis. Además crea un fondo de salvamento bancario, pero le tiembla el pulso a la hora de dar ayudas a los parados. Duda sobre las medidas a adoptar en la crisis; impone una subida generalizada e indiscriminada de impuestos, en lugar de mantener una postura firme de defensa de las rentas de los más débiles y de subida de impuestos a los más ricos y del IVA de los productos de lujo.
Prometió retirar el decretazo si accedía al Gobierno y ha incumplido la palabra dada a los trabajadores del campo de Andalucía y de Extremadura. Permite además que un grupo de grandes empresarios agrarios se quede con el 80% de las subvenciones de la Unión Europea mientras las explotaciones familiares están en la ruina.
Para colmo, en el plano institucional, apoya la elección del derechista Durao Barroso como presidente de la Comisión Europea, a pesar de que este individuo fue el anfitrión de la Reunión de las Azores (es curioso que es el único al que nadie menciona cuando se habla de responsables de la guerra de Irak); nombra a un meapilas, Carlos Dívar, como presidente del Tribunal Constitucional (que se la juega al propio Zapatero a las primeras de cambio en el debate de la ley del aborto en el Consejo General del Poder Judicial); y a un siervo de B16, Paco Vázquez, como embajador en el Vaticano.
IU-Los Verdes presentó una denuncia ante el Fiscal del Medio Ambiente el pasado mes de julio. Ecologistas en Acción amenaza con dar inicio a otra nueva denuncia si no se corrigen las irregularidades.
IU-Los Verdes de Fabero y Ecologistas en Acción del Bierzo denuncian la existencia de atentados ecológicos en el municipio de Fabero que se estarían produciendo con el conocimiento y total permisividad por parte de su alcalde. En concreto, se han realizado las obras de la variante de una vía de circunvalación de Fabero a Lillo del Bierzo, moviéndose más de un cuarto de millón de metros cúbicos de tierras, talando y arrancado numerosos castaños y encinas centenarios; todo esto sin ningún tipo de licencia y lo que es aún más grave, con el total consentimiento del presunto delito ecológico por parte del Ayuntamiento de Fabero.
En este momento se mantienen funcionando instalaciones como el Lavadero de Uminsa en Fabero, que carece de cualquier tipo de licencia e incumple toda reglamentación ambiental al respecto. Además, el Ayuntamiento ha permitido a la empresa la habilitación de balsas de decantación, incontroladas y absolutamente ilegales.
Entre tanto, el equipo de gobierno municipal, que pone como excusa el empleo, permite y consiente estos delitos contra el Medio Ambiente o incluso niega la evidencia de los mismos.
Desde Izquierda Unida – Los Verdes de Fabero y Ecologistas en Acción, se exige al equipo de gobierno municipal, que tome inmediatamente las medidas oportunas para restablecer la legalidad y sancione a los infractores, y que deje de escudarse en la excusa del empleo para permitir estos atentados ecológicos inexcusables.
Público
Cayo Lara Moya (Argamasilla de Alba, Ciudad Real, 1952) cobra 2.000 euros netos al mes. El coordinador federal de Izquierda Unida –o coordinador general, la antigua denominación, que tanto da– lo dice sin dar rodeos, sin chistar, en cuanto se le sugiere la pregunta. “¡No tengo nada que esconder! Son 2.300 euros netos, pero 300 los destino al alquiler del piso que en parte me paga la organización”.
Así que no le ha salido muy rentable el cargo en estos nueve meses. Antes, cuando era líder de IU en Castilla-La Mancha, ganaba 1.500 euros. “Pero me daban mucho más de sí que ahora, ¿eh?”, bromea. Porque ahora pasa la mayor parte de la semana de viaje por España o en Madrid, ese Madrid sombrío que siempre asoció con “un hormiguero lleno de gente que no se conoce de nada”. No siente la capital, le aflige la “mancha de soledad, de desintegración”, de desvalimiento. “No tendrían que existir las grandes ciudades, que no son más que un producto de una política urbanística mala, desaforada”, apunta.
Al final, todo es economía. Lara todo lo relaciona con ella. Todo le recuerda a ella. Es el tiempo que le está tocando vivir desde que fue aupado a la cúpula de IU, en diciembre de 2008. Meses en los que ha “trasladado” su “talante templado” a una federación que ya no se desangra internamente, pero que tampoco remonta.
Ayer, en la presentación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2010, la vicepresidenta Elena Salgado confió en contar con su apoyo. ¿Se siente aludida IU con esta invitación?
Para nada. Tal y como los ha descrito, no podemos apoyar los PGE. Mucho tendrán que cambiar en el Congreso. Eso sí, no tiramos la toalla.
Sí, pero el retoque es muy flojo. Con el aumento de la tributación de las rentas del ahorro crecerá la recaudación 800 millones más. En cambio, sube el IVA dos puntos en el tipo general y uno más en el reducido. Es un error tremendo gravar el consumo a las capas populares. Como en tantas ocasiones, José Luis Rodríguez Zapatero ha vuelto a amagar por la izquierda para atizarnos con la derecha, sin incomodar a los más ricos. Los PGE han de ser inversores, crear empleo, ampliar servicios públicos, ayudar a las pymes, al alquiler de vivienda, y ser fiscalmente progresivos.
¿Se temen que al final, después del cortejo de los últimos meses, el Gobierno se alíe con el PNV y deje a la izquierda parlamentaria?
A quien deja en el camino es a quienes sufren las consecuencias de la crisis, no a IU. Es un error aprobar unos PGE que no corrigen las causas de fondo de la recesión. La izquierda o la derecha nacionalista son socios más cómodos para el PSOE, y para el PP, que IU, una fuerza que pide respuestas de izquierda en todo el Estado.
Es que no se han cumplido ni los compromisos que se plantearon en la cumbre de Londres en abril: ni se regulan ya los organismos financieros, ni los bonus de los ejecutivos ni los paraísos fiscales. Se veía venir: cuando la crisis cede, se relajan las medidas intervencionistas. Se ha consolidado la línea más dura del neoliberalismo.
En la última reunión de la Presidencia Ejecutiva Federal de IU planteó una bajada de impuestos al 65% de los españoles, a los que cobren mil euros o menos al mes. ¿En qué quedamos? ¿Bajar impuestos es de izquierdas?
Aquella frase de Zapatero es una de las manipulaciones dialécticas más graves de la historia. Bajar impuestos no es en sí mismo de derechas o de izquierdas. Depende de a quién se los subas o se los bajes. Por ejemplo, el PP lo ha dicho claro. Redunda en su cinismo: quiere más recursos en la financiación autonómica y no más impuestos. ¿De dónde sacaría el dinero? No lo dice. Es demagogia pura. Y Zapatero, mientras, deshoja la margarita. Bajar los impuestos a los ricos es profundamente de derechas, y subírselos a la inmensa mayoría de los ciudadanos también es profundamente de derechas. El presidente ha seguido la misma política fiscal regresiva del PP. ¿O es de izquierdas suprimir el Impuesto de Patrimonio, bajar el tipo máximo del 45% al 43% o facilitar un cheque bebé de 2.500 euros, también para los ricos? Se ha perseguido adelgazar al Estado. Por eso IU propone una reforma fiscal progresiva, justa: que los mileuristas paguen un 25% menos de IRPF; que paguen lo mismo que ahora los que ganan más de 21.000 euros –un 30% de los contribuyentes–, y que el 5% de los españoles que percibe más de 60.000 euros esté gravado no con el 43%, sino con el 50%. Si con la bajada de impuestos impulsada por el PP y por el PSOE, estamos en esta profunda crisis, ¿queremos más de lo mismo?
En definitiva, ¿está IU hoy más cerca o más lejos del Ejecutivo?
Zapatero es el que está alejado de los problemas reales de la gente.
¿Y de IU?
¡Somos nosotros los que estamos junto a los parados, las pymes, los que no tienen vivienda! Si el presidente se distancia de ellos, se aleja de IU. Él decide si se acerca a nosotros o no.
Más lejos. O por lo menos tan lejos como al comienzo de esta legislatura. No quiere abordar desde la izquierda los problemas de la sociedad.
¿Ya no se cree a Zapatero?
Es él quien no da credibilidad.
¿Y da credibilidad a IU?
No, nos lo dicen los hechos.
¿Se siente defraudado incluso?
No... ¡Es que Zapatero nunca me ha encantado! En derechos y libertades demuestra un talante progresista, aunque se ha mostrado timorato en temas como memoria histórica o con la Iglesia. Pero en política económica sigue las pautas del neoliberalismo.
¿Improvisa, como dice el PP?
No piden elecciones anticipadas, pero ¿percibe un cambio de ciclo electoral? ¿Las próximas generales las ganará el PP?
Si Zapatero sigue desplegando políticas económicas similares a las de la derecha neoliberal, será él mismo quien llevará al PP al poder.
¿Y no harán nada para impedirlo?
No salvaremos del suicidio a quien se quiere ahorcar. Y Zapatero se quiere suicidar. Tiene nuestra mano tendida, pero ha de reconocer la génesis de la crisis e implantar soluciones desde la izquierda. Más no podemos hacer. Es él el que llevará a Mariano Rajoy a la Moncloa. No IU, ni mucho menos.
No me parece que le esté cortando todos los caminos. No nos despiste la dialéctica. El diálogo social debe ser eso, social. No al recorte de recursos a la Seguridad Social, no a flexibilizar el mercado de trabajo, no a los despidos baratos. Una encuesta de esta semana, hecha por el Banco Central Europeo sobre una muestra de 6.000 compañías, dice que para el 30% de las pymes españolas su problema es encontrar clientes, y para otro 26%, encontrar financiación. Es decir, no la Seguridad Social, sino clientes y liquidez, eso que no le da la banca, a la que tan bien representa la CEOE. Si la patronal no acepta medidas, el Gobierno debe llevarlas al Boletín Oficial del Estado.
¿El Gobierno actúa así por miedo a una huelga o por convicción?
No lo sé. Hasta ahora ha favorecido a los grandes empresarios y a la banca. La CEOE es insaciable. Podría haber una alianza de la patronal con el PP para acosar y derribar al Gobierno.
¿No vale como interlocutor el líder de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán?
Lo que digo es que las pymes deben preguntarle si ha defendido sus intereses o los de las multinacionales, la banca y los especuladores.
¿Urge ya una huelga general?
Digo lo que dijimos: la posibilidad de un parón de un día contra el Gobierno y el poder económico si los sindicatos lo convocaban, justo cuando el Ejecutivo daba dinero a la banca a manos llenas. Los sindicatos no lo vieron. Pero hoy insistimos: respaldaremos las movilizaciones que haya y explicaremos nuestra alternativa.
¿Qué valor tiene decir: “Dimita usted”, más allá del circo mediático? El PP pretende tapar con una cortina de humo, con acusaciones gravísimas, sus problemas internos. Negar un informe no tiene credibilidad ninguna. El corazón del problema es la presunta marbellización del PP valenciano. Ahora, menos declaraciones y que actúen los tribunales, y que sean apartados jueces como Juan Luis de la Rúa [presidente del Tribunal Superior de Valencia], amigo íntimo de Francisco Camps. Todo esto se debe a un modelo de desarrollo.
¿Es IU tímida con la ‘Gürtel’?
No, en absoluto. Denunciamos todos los casos de corrupción, del PSOE o del PP. Pero no debemos despistarnos de lo básico, la crisis.
¿Falta que Rajoy se explique?
Es que Rajoy ha tenido el paraguas puesto constantemente. Y hasta que no vea condenas y cárcel no asumirá que hubo ilegalidades.
¿Qué pasa con el Pacto Antitransfuguismo? ¿Se deben castigar por ley las conductas tránsfugas?
¿Catalunya debe rebelarse si hay sentencia desfavorabledel Tribunal Constitucional?
No. Hay que acatar lo que diga. Pero si eso sucede, los padres de la patria deberán mover la Constitución.
¿Qué pasa si Baltasar Garzón es procesado por prevaricación?
Sería un insulto a la historia de este país. Culparíamos a un juez que lo único que ha querido es condenar los crímenes del franquismo.
Vayamos al concierto de Juanes en Cuba. ¿Ayudará a que la dictadura reconozca los derechos humanos?
El Gobierno aprobó ayer el proyecto de Ley del Aborto. ¿No lo apoyarán si en el Congreso se matiza el punto que permite a las jóvenes de 16 años abortar sin informar a sus padres?
El Ejecutivo debe cumplir sus compromisos. Ahora bien, si la ley es mejor que la actual, criticaremos esa rebaja, pero apoyaremos la reforma. Lo contrario no tiene sentido.
¿Y en la Ley de Libertad Religiosa? ¿Qué líneas rojas tienen?
No las hemos teorizado. Pero cúmplase con el Estado aconfesional, la separación absoluta de poderes y otra financiación de la Iglesia.
En junio lamentó que IU no tuviese un “discurso nacional único”. ¿Falta una voz uniforme?
Debemos tener un discurso que identifique al conjunto de los trabajadores del Estado. Es indudable.
¿No existía? ¿No lo había en Ezker Batua, su marca en Euskadi?
Julio Angulita clausura hoy a las 19.00 horas clausura el curso «Derechos humanos en el contexto de la crisis global» que organiza la ULE en el Ayuntamiento de San Andrés con una conferencia.
-"¿Cómo va a relacionar derechos humanos y crisis?
-"Desde una perspectiva revolucionaria.
-"¿Revolucionaria?
-"La exigencia de que se cumplan los derechos humanos pone patas arriba el sistema. ¿Quién va a negar que todo el mundo tenga derecho al trabajo? Cuando el presidente Lula tomó posesión de su cargo dijo: «Ya quisiera yo que al terminar mi mandato todos los hombres y mujeres de Brasil coman tres veces al día». Eso que a muchos pareció una ridiculez, me resultó extraordinario porque para hacer que sea posible hay que cambiar muchas cosas: por eso es revolucionario. Pero no depende de los gobernantes, sino de que la gente se empiece a unir en torno a la bandera de los derechos humanos.
-"¿Podemos vivir sin capitalismo?
-"Perfectamente. El problema es que el capitalismo no es solamente el señor banquero, lo llevamos tú y yo en la medida que participamos de determinados valores. La lucha contra el capitalismo es también la lucha contra el hombre viejo, contra el de la competitividad, el de poseer muchas cosas. Yo soy un modesto pensionista y vivo divinamente: porque leo, sé utilizar mi tiempo, no necesito enajenarme ni poseer muchas cosas. La alternativa al capitalismo no es un capitalismo de rostro humano, eso es imposible. Es otra sociedad que tiene que surgir de ésta.
-"Si el cambio lo tenemos que hacer cada persona, ¿Para qué sirven entonces los políticos?
-"Políticos, ¿de qué ideología? Hay políticos de derecha, de izquierdas, hay políticos de izquierdas consecuentes... otros que se suman al sistema. Es cierto que la izquierda ha entrado en el rol -œsindicalizando- su política. Recuerdo las cosas que me dijeron cuando hace años, en el Congreso de los Diputados, yo denunciaba el modelo de crecimiento que ahora se venía abajo. Eran los tiempos felices, se decía que España era el país de los negocios... Hablar de un mundo alternativo es hablar de austeridad, que no es vivir mal sino con decoro y dignamente.
-"¿La crisis está despertando esa conciencia en la gente?
-"Las personas aisladas, no. Hay que unirse en plataformas, partidos... es decir tomar la responsabilidad de que depende de nosotros. De cómo organizarmos hablaré hoy. La crisis es del sistema. A Zapatero se le escapó el análisis marxista el otro día al decir que la economía iba a salir de la crisis, pero que seguiría aumentando el paro. O sea, que «la economía» va a curarse del mal pero sigue creando paro. Marx dijo que las grandes crisis del capitalismo servían para recomponer la tasa de ganancia, destruían el aparato productivo, es decir, echaban obreros a la calle, y a su vez cerraban empresas, las más débiles. Estamos viviendo el modelo que Marx diseñó en 1848. Se dice: Hagamos que la economía funcione y la pregunta es: ¿Que funcione para quien? ¿Para el señor Botín? ¿Para cualquier persona que está en el paro...? Esa es la pregunta que no se atreven nunca a hacer.
-"¿Diría usted, como Aznar, que es fácil gestionar mejor la crisis pero es imposible hacerlo peor que Zapatero?
-"El enfrentamiento entre las dos fuerzas políticas con ataques por parte de un PP que no se atreve a exponer sus medidas y un partido gobernante que no sabe lo que quiere hacer convierte la política en algo muy degradado.
-"En 2008 dijo que IU murió de ella misma...
-"Sí, es que es así.
-" ¿Acabará el PCE presentándose solo a las elecciones?
-"La izquierda está pasando un mal momento. Sigue pensando que los sindicatos representan la mayor plasmación del movimiento obrero y no es cierto. Los sindicatos ya forman parte del sistema y lo digo con todo cariño, no como insulto. Hoy están surgiendo nuevos elementos:gente desclasada que no son obreros, que son trabajadores de sectores económicos y producción que no son obreros y tienen que organizarse. Hay que ver el mundo del 2009.
-"¿Y su responsabilidad?
-"Muchos de los problemas surgen en mi época, he hecho autocrítica. Pero no me ofrezco como chivo expiatorio cara a los medios. El problema de Izquierda Unida viene de decenios, de cuando era PCE: nunca ha tenido claro cuál si es alternativa al sistema o apoyo para que el PSOE pase sus malos tragos.
-"¿Cree aún en la refundación de IU?
-"Depende de la voluntad del coordinador general, que es mucha, pero Izquierda Unida no es sólo el coordinador general. Es quizá la parte más voluntariosa y dinámica. El compañero Cayo Lara tiene la responsabilidad y la está llevando bastante bien, ahora hace falta que la dirección, la organización se ponga en sintonía.
-"En sus posturas a veces confluía con Aznar...
-"Sí, Aznar y yo coincidíamos en denunciar a los ladrones, el crimen de Estado y la corrupción del PSOE.
-"¿Se habla con Rosa Aguilar?
-"No, no ha lugar porque se fue... y realmente ahora no tengo nada que hablar.
-"¿Rajoy es más civilizado que Aznar?
-"La derecha es la derecha... Eso de civilizada es para tertulianos.
-"Prepara un libro sobre la III República. ¿Coincide con lo que le dijo Cayo Lara al Rey?
-"Mi respuesta saldrá impresa la primavera del año que viene seguramente. Como Izquierda Unida no ha elaborado el proyecto, el compañero Lara ha expresado su visión que no conozco, pero me siento identificado porque la explicado nada menos que en la Zarzuela. Huyo mucho de las banderas de la II República y planteo una república con un sesgo clarísimo social, democrático, ligada a la paz y al internacionalismo, laica, por supuesto, y federal.

El responsable de IU en Castilla y León denunció la situación que atraviesa El Bierzo por la crisis del sector minero. “Ya está bien de jugar con una comarca que ha perdido el 20 por ciento de la población en 20 años”.
En este sentido, criticó la actitud del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, porque “lleva cinco años y debía haberse comprometido a declarar el carbón como producto estratégico”, lo que podría evitar “que algunas comarcas sigan por el camino de la despoblación”. Según afirmó González, el presidente del Gobierno “se entera ahora de los problemas y considera que el carbón puede esperar a enero”.
En cuanto a las posibles soluciones, el representante de IU afirmó que su formación “no renuncia a que el sector del carbón esté estatalizado”. En este sentido apremió al Gobierno a “tomar medidas para subvencionar la quema del carbón autóctono”.
Por otra parte, José María González anunció que el primer fin de semana de octubre su formación realizará un encuentro dedicado a “buscar alternativas dentro del sector”.
Según comentó, está prevista la participación de miembros de IU de Asturias y Castilla y León, además del eurodiputado Willy Meyer y diferentes representantes del sector. Y es que, según sus palabras “ante lo que se puede venir encima hay que ofrecer propuestas fácilmente realizables en el corto plazo”.
El Ministro de Industria, Turismo y Comercio acaba de presentar el llamado Proyecto Piloto de Movilidad Eléctrica, Movele. En dicha presentación ha atribuido unas virtudes al coche eléctrico que están muy lejos de la realidad.
Efectivamente, los datos presentados no resisten el más mínimo análisis científico. Así, por ejemplo, el ministro Sebastián ha declarado que en caso de sustituir todo el parque automovilístico actual “se dejarían de emitir 81 millones de toneladas de CO2 anuales, cifra que representa el 81% de las emisiones el sector del transporte”.
Olvida el Ministro que, por ejemplo, fabricar todos esos vehículos tendría un coste energético brutal. De hecho, se calcula que fabricar un automóvil consume tanta energía como la que gasta ese mismo vehículo a lo largo de 60.000 km, un balance que a buen seguro no ha considerado el Sr. Sebastián en sus cuentas.
También llama la atención que el afán en reducir emisiones de CO2 no se vea correspondido con otras actuaciones del Ministro, como lo prueba el fuerte recorte que realizó sobre la energía fotovoltaica, una forma de generación eléctrica claramente reductora de emisiones.
También parece dar por hecho el Ministro que los nuevos vehículos eléctricos van a sustituir a los actuales automóviles diesel o gasolina. Está por ver. Más bien la situación será la de que las familias conserven su vehículo de combustión interna para recorridos largos e incorporen un nuevo vehículo eléctrico para recorridos urbanos, incrementando aún más el enorme parque móvil que ya tenemos.
Pero, además, los estudios demuestran que las mejoras en la eficiencia no suelen ir acompañadas de reducciones en el consumo total de un recurso, sino a menudo lo contrario. Así, la mejora en la eficiencia de los actuales coches con respecto a los de hace una década no ha supuesto una bajada en el consumo de combustible en estos diez años, sino su aumento por la mayor utilización de los nuevos vehículos. Es lo que se conoce como el efecto rebote. La “conciencia tranquila” que puede provocar el uso de un coche eléctrico en el consumidor –en especial con propaganda como la que se hace desde el Ministerio de Industria o desde los fabricantes, que los califican como vehículos limpios y de emisiones cero– a buen seguro llevará a una mayor utilización de estos automóviles.
En cuanto a los 8 millones de euros previstos en ayudas para impulsar la demanda de coches eléctricos, para Ecologistas en Acción estos fondos mejor se emplearían en programas como los que se impulsan desde algunos países europeos: promover el abandono del coche a cambio de abonos de transporte público. Esto sí que provocaría, de forma drástica, un gran ahorro energético, menor dependencia energética y menores emisiones de CO2, además de facilitar una mayor calidad del aire en nuestras ciudades y una mejora de la habitabilidad urbana, sin hablar de la reducción de la siniestralidad.
Para Ecologistas en Acción es cierto que los vehículos eléctricos podrían generar menor contaminación acústica, de gases y de partículas en las ciudades. Pero los coches originan otra serie de problemas, como los relacionados con el modelo urbanístico y de transporte: expansión urbana, construcción de grandes infraestructuras, gran ocupación de espacio público, limitaciones a la movilidad de otros medios más sostenibles –la bicicleta, caminar o el transporte colectivo–, siniestralidad en conductores y peatones, y un largo etcétera.
El automóvil eléctrico avanza un paso más en mantener una situación de insostenibilidad, simulando todo lo contrario. Mantener y potenciar los desplazamientos privados en los entornos metropolitanos favorece el modelo disperso de urbanismo e impulsa la creación de más infraestructuras de transporte. Crea la ilusión de que es posible un sistema de transporte “ecológico” al margen del transporte público y de la reorganización urbanística.
"La progresía es, ni más ni menos, que el sumidero por donde se han ido las ideas de la izquierda. La progresía es quedarse en la reforma de una serie de aspectos sociales, como los matrimonios homosexuales o las medidas de discriminación positiva de la mujer, mientras que se deja intacta una realidad económica injusta."